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Opinión 24 11 2021

La defensa de la democracia, prioridad en la agenda de Biden


Autor: Roberto García Moritán









La defensa de la democracia es una cuestión relevante en la agenda de prioridades de política exterior de la Casa Blanca. Durante la campaña electoral, el presidente Joe Biden destacó que la lucha entre democracia y autocracia se encuentra en un punto de inflexión y expresó la necesidad de generar una voz democrática común con países afines para poner freno a democracias en retroceso y reprobar regímenes autoritarios.

También incluyó el combate a la corrupción y el respeto a los derechos humanos. A tal efecto, el presidente de Estados Unidos ha invitado a un centenar de Jefes de Estado o Gobierno a una videoconferencia, el 9 y 10 de diciembre próximo. En el 2022 planea una sesión presencial para evaluar avances y compromisos.

La lista de invitados parece ser básicamente la misma de la Comunidad de Democracias (105 países, incluyendo Argentina), promovida en el 2000 por Estados Unidos y Polonia (Declaración de Varsovia). Esa nómina es heterogénea a la hora de medir el respaldo de gobiernos con valores y prácticas democráticas.

Pese a esa circunstancia, desde la perspectiva de Washington hay ciertos límites. Un grupo de 8 países de América Latina y el Caribe serían excluidos. De acuerdo al Miami Herald, El Salvador, Honduras y Guatemala por tener miembros el gabinete acusados de corrupción (Lista Engel). Bolivia por acciones antidemocráticas con la detención de la exmandataria Jeanine Añez. Haití por el desmoronamiento institucional tras el asesinato de Jovenel Moise. Cuba, Nicaragua y Venezuela por ser considerados regímenes no democráticos.

Este filtro tendrá también impacto diplomático en la IX Cumbre de las Américas, a mediados del 2022, en la que Estados Unidos será anfitrión (la segunda en EE.UU desde la sesión inaugural en Miami en 1994). El Secretario de Estado, Antony Blinken, aseguró que en esa oportunidad se promoverá la defensa de la democracia y los derechos humanos y en particular el papel de la Organización de Estados Americanos en el contexto de la Carta Democrática Interamericana, adoptada en Perú en el 2001 y aprobada en la III Cumbre de las Américas.

La hoja de ruta de la Casa Blanca pone de manifiesto que el respaldo a valores democráticos y el respeto a los derechos humanos son primordiales para el mantenimiento de relaciones diplomáticas armónicas y de calidad con Estados Unidos. La cumbre virtual de diciembre será para Estados Unidos un termómetro para medir compromisos.

La duda es si los gobiernos latinoamericanos que se han escudado en el principio de la no injerencia en los asuntos internos de los Estados para evitar desaprobar a gobiernos no democráticos, podrán avalar las decisiones que se adopten en la Cumbre de Washington como las que se promoverán en la IX Cumbre de las Américas el año próximo. Desde la perspectiva norteamericana ambos escenarios se vislumbran como un desafío a China además de reprobar a regímenes no democráticos en el mundo.

La iniciativa de reactivar una coalición global en defensa de la democracia como valor universal es oportuna para reafirmar un mundo basado en el respeto a las libertades fundamentales. En ocasión de la adopción de la Declaración de Varsovia, el entonces Secretario General de Naciones Unidos, Kofi Annan, calificó a la Comunidad de Democracias como un primer avance hacia el propósito de una democracia global. Es de esperar que la reunión en Washington sea un paso adicional en esa dirección.

Publicado en Clarín el 23 de noviembre de 2021.

Link https://www.clarin.com/opinion/defensa-democracia-prioridad-agenda-biden_0_IpS8tn_MO.html