domingo 8 de febrero de 2026
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La corrupción no bajó, ¿por qué?

Transparency International publicó el Índice de Percepción de Corrupción en el Sector Público de 180 países de 2024, coincidente con el primer año del actual gobierno argentino. Mientras que Uruguay es menos corrupto que Estados Unidos, Argentina es más corrupta que Tanzania, Ghana o Zambia. En efecto, Argentina obtuvo 37 puntos sobre 100 (siendo 100 el menos corrupto) y quedó en el puesto 99 sobre 180 países, por debajo del promedio mundial y un puesto menos que en 2023.

La calificación parecería contradictoria con el discurso anti casta y anti corrupción del actual oficialismo desde las elecciones en las que se impuso Milei. Por entonces, al igual que hoy, la corrupción aparecía como una de las principales preocupaciones según las encuestas de expectativas sociales.

¿Por qué como país no mejoramos en corrupción siendo, por ejemplo, que la obra pública fue prácticamente inexistente en 2024 y que, a todas luces, ese sector sería una de las fuentes principales de corrupción en nuestro país, según lo explicitado por el presidente Milei (“Cámara Argentina de la Corrupción” y no de la Construcción).

Para explicarnos esta aparente contradicción debemos analizar la metodología de Transparency International para elaborar este índice de Percepción de la Corrupción del Sector Público desde hace 25 años a partir de la consulta de diversas fuentes como expertos reconocidos, empresarios y diversas instituciones como el Banco Mundial o el Foro Económico Mundial.

Así vemos que, si bien importante, la obra pública y -por extensión- los servicios públicos concesionados y las contrataciones públicas en general, no es el único ítem considerado.

En este sentido, justamente el nepotismo estaría influyendo en la calificación que mereció Argentina. Por ejemplo, la presencia de un familiar directo -no electo- del Presidente en decisiones ejecutivas relevantes, el ofrecimiento a un candidato a integrar la Corte Suprema de Justicia por parte de un asesor monotributista sin cargo formal en la estructura gubernamental, la ausencia de conferencias de prensa donde se informen y se aclaren las actividades gubernamentales o, finalmente, expresiones presidenciales como “el que fuga es un héroe, no importa de dónde venga la plata, logra escaparse de las garras del Estado”, explicarían un grado de discrecionalidad cuestionable.

Publicado en Clarín el 25 de agosto de 2025.

Link https://www.clarin.com/opinion/corrupcion_0_qXw3zhCyr8.html

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