sábado 13 de diciembre de 2025
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La Bolivia de los tres Paz

El flamante presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira no es un outsider ni una figura disruptiva. Es un político moderado que pertenece a una verdadera dinastía política en Bolivia, con dos generaciones que han llegado a la presidencia antes que él: su padre Jaime Paz Zamora (1989-1993) y su tío abuelo Víctor Paz Estenssoro en tres oportunidades (1952-1956, 1969-1964 y 1985-1989).

La familia Paz tiene además raíces argentinas que se remontan al siglo XIX: el general José María Paz, destacado militar unitario cordobés llegó a Bolivia huyendo de la persecución de Juan Manuel de Rosas en 1841 y sus descendientes se establecieron en la ciudad de Tarija. En la segunda mitad del siglo veinte, se la encuentra representando una tradición democrática y popular que se expresará en diferentes corrientes ideológicas: Paz Estenssoro, desde el nacionalismo revolucionario de los años ’50 a la transición democrática de los ’80, Paz Zamora desde la izquierda socialdemócrata a las reformas neoliberales de los ’90, y ahora Paz Pereira, en la alternancia que viene a poner fin a veinte años de gobiernos del MAS.

A los tres Paz les tocaron momentos “bisagra” y sus discursos inaugurales encuentran por eso llamativas coincidencias. Paz Estenssoro, en 1985, al asumir su cuarto mandato, en un contexto de crisis económica aguda, hiperinflación y colapso del modelo estatista, anunció la implementación de medidas de shock y un nuevo modelo económico.

Paz Zamora, que asumió en 1989 al frente de una gobierno de coalición con la derecha liderada por el ex dictador Hugo Banzer, puso el énfasis en su primer discurso en la búsqueda de la unidad nacional, la reconciliación y la superación de las divisiones políticas, el compromiso con la democracia y las instituciones y la continuidad de las políticas de estabilización económica. El tercer Paz en llegar a la presidencia, por su parte, resaltó la profunda crisis económica y el aislamiento en que dejó el país el largo período de dominio del MAS, anunció un drástico cambio de rumbo, la “reinserción en el mundo” y la promesa de reformas estructurales.

En la ceremonia de asunción de Rodrigo Paz Pereira se encontraron en La Paz presidentes sudamericanos de distinto signo, de Javier Milei a Gabriel Boric, de Yamandú Orsi a Santiago Peña y Daniel Noboa. Milei le transmitió un mensaje directo a su par boliviano: “Sé lo que estás recibiendo y te lo puedo decir por experiencia propia”. El flamante presidente boliviano cuenta con una amplia y extensa experiencia política, creció en la política y la conoce por dentro y en todos sus pliegues, sabe bien la herencia que está recibiendo y no parece precisar lecciones de historia. Más que las afinidades ideológicas, cuentan los desafíos comunes en el contexto regional y geopolítico.

Hay dos maneras de ponderar los resultados de las recientes elecciones en la región -este domingo 16 es el turno de Chile, cerrando el calendario electoral 2025-: en clave ideológica, como un giro a la derecha o a la izquierda, o en clave pragmática como la búsqueda de un cambio frente al continuismo. La democracia -expresada en el voto ciudadano- es más fuerte que sus gobiernos y oposiciones. Y trasciende a populismos y autoritarismos, se llamen estos “de derecha” o “de izquierda”.

Publicado en Clarín el 15 de noviembre de 2025.

Link https://www.clarin.com/opinion/bolivia-paz_0_fHKEh7vh7E.html

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