Isabel Perón acaba de cumplir 95 años en su residencia en España. Fue la última presidenta constitucional derrocada por el Golpe de Estado de marzo de 1976, que inició la última dictadura que sufrió la Argentina.
Pero este no fue un cumpleaños más, en la mañana del 4 de febrero de 2026 las redes sociales aparecieron repletas de mensajes de salutación y elogios hacia “Isabelita”, apodo que le puso Perón, y con el que se la conoció en la política.
Los mensajes de apoyo provinieron de sectores peronistas que se reivindican de derecha, cómo el de Guillermo Moreno “Principios y Valores”, algunos nostálgicos de la Alianza Argentina Anticomunista (Triple A), otros que se reivindican partidarios del nacionalsocialismo y también de seguidores de la actual vicepresidente Victoria Villarruel.
Justamente fue la compañera de fórmula de Milei la que sorprendió en el año 2024 al visitar a la expresidente en Madrid y luego inaugurar un busto de ella en el Senado de la Nación. Lo hizo acompañada de la hija de José Ignacio Rucci, el secretario general de la CGT asesinado por la organización Montoneros.
Esta campaña que reivindica a Isabel Perón, utilizando también la imagen del cantante de “Almafuerte” Ricardo Iorio (firme defensor del peronismo derechista) y del actor Mel Gibson (acusado en Hollywood de antisemita), tiene que ver con posicionarse en el escenario electoral desde una posición de derecha pero antiliberal, aprovechando el nuevo auge de esta ideología en el plano nacional cómo internacional. Esta derecha, a diferencia de la libertaria, es nacionalista, cristiana y desprecia el acercamiento de Trump y Milei con Israel y el pueblo judío. Entre sus partidarios se encuentran también algunos que utilizan símbolos nazis y fascistas. Son públicos los elogios de Guillermo Moreno a Villarruel y no extrañaría una alianza electoral.
Eligen a Isabel Perón porque en el tercer gobierno justicialista se creó la Alianza Anticomunista Argentina, organización parapolicial que secuestro y asesinó a miles de argentinos en una gran cruzada contra la izquierda, incluso la peronista. Pero el primer atentado de la Triple A fue contra un dirigente radical, el senador Hipólito Solari Yrigoyen. El martes 21 de noviembre de 1973 una bomba estalló en su auto, salvando milagrosamente su vida. Fue el segundo atentado sufrido por un senador nacional, luego del perpetrado contra Lisandro De la Torre, que le costó la vida Enzo Bordabehere. Pocos días antes el cacique de la Unión Obrero Metalúrgica Lorenzo Miguel, había acusado al senador radical de “Primer Enemigo de la Clase Obrera”, por oponerse a la reelección indefinida de los dirigentes sindicales.
También esta reivindicación de Isabel Perón como ícono del nacionalismo de derecha tiene que ver con figuras cómo su ministro de educación Oscar Ivanisevich y el rector de la UBA en su mandato Alberto Ottalagano, que no ocultaban sus simpatías con el fascismo italiano.








