A la cárcel de El Rodeo, a las afueras de Caracas, se comenta sobre la posible liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo.
Por gritos de presos políticos se habla de un traslado de Gallo junto con otros extranjeros, no se sabe hacia dónde, fuera del penal.
Nuevos Papeles no pudo confirmar hasta este momento dónde está el gendarme. Usualmente, cuando se saca de una cárcel a un preso político, se lo aísla del resto de los internos, se revisa su documentación personal, se revisan sus datos y al rato lo dejan cruzar el portón.
Con los demás argentinos que fueron liberados —tres: uno en El Helicoide, otro de El Rodeo y otro de Yare— no hubo trascendidos hasta que Cancillería pudo tenerlos en territorio seguro.
A las afueras de El Rodeo están familiares de presos políticos, entre ellos Yalitza García, suegra de Gallo.
Esta semana el gendarme levantó una huelga de hambre que duró cinco días. Le permitieron entonces llamar por teléfono a su esposa, María Alexandra Gómez, quien le escuchó su voz por primera vez desde que lo detuvieron en diciembre de 2024.
A Gallo nunca le permitieron visitas ni acceso a abogados. Tampoco lo presentaron en tribunales ni lo procesaron, por lo que en términos estrictos está desaparecido.








