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Opinión 14 01 2022

Filibusterismo en Estados Unidos: estos son los motivos del debate


Autor: David Leonhardt









La maniobra de obstrucción en el Senado beneficia a un partido político mucho más que al otro.

Al examinar la historia del filibusterismo u obstruccionismo parlamentario —una norma del Senado que requiere una votación por supermayoría en muchos proyectos de ley, en lugar de mayoría simple— algo salta rápidamente a la vista: ha beneficiado a la derecha política mucho más que a la izquierda en Estados Unidos.

  • En la década de 1840 (antes de que existiera el término “filibusterismo”), el senador por Carolina del Sur John C. Calhoun utilizó esta técnica para proteger la esclavitud.

  • Durante el siglo siguiente, los demócratas del sur utilizaron repetidamente el filibusterismo para impedir que los estadounidenses negros votaran y para derrotar los proyectos de ley contra el linchamiento.

  • Desde la década de 1950 hasta la de 1990, los republicanos del Senado, en colaboración con algunos demócratas conservadores, bloquearon la aprobación de leyes que habrían ayudado a los sindicatos a organizar a los trabajadores.

En las dos últimas décadas, el filibusterismo ha permitido a los republicanos rechazar una larga lista de proyectos de ley progresistas sobre el cambio climático, las subvenciones al petróleo, la financiación de las campañas, la regulación de Wall Street, la deslocalización de las empresas al extranjero, el control de las armas, la inmigración, la igualdad salarial entre hombres y mujeres y la ampliación de Medicare.

Los primeros días de la presidencia de Joe Biden, con los demócratas controlando por poco el Senado, han intensificado el debate sobre si el partido debería eliminar el obstruccionismo parlamentario. Si los demócratas del Senado lo hicieran, podrían intentar aprobar muchos proyectos de ley —por ejemplo, sobre el cambio climático, el derecho al voto, la ampliación de Medicare y la subida de impuestos a los ricos— con 51 votos, en lugar de 60.

Como parte del debate, muchos observadores han señalado que ambos partidos han utilizado el filibusterismo, y ambos podrían sufrir si desaparece. Los demócratas, por ejemplo, usaron el obstruccionismo parlamentario frente a algunos de los nombramientos judiciales del presidente George W. Bush, así como para oponerse a las restricciones al aborto y la reducción del impuesto sobre el patrimonio. Un Senado sin el actual filibusterismo realmente causaría problemas a los demócratas en ciertas ocasiones.

Sin embargo, no hay duda de qué partido se beneficia más del filibusterismo. Los republicanos lo hacen, y no por un margen estrecho.

La prueba del diccionario

Esto también tiene su lógica. Consideremos las palabras conservador y progresista. Un conservador tiende a preferir el statu quo, mientras que un progresista suele favorecer el cambio. “El filibusterismo es una herramienta para preservar el statu quo y hace más difícil el cambio”, me dijo Adam Jentleson, exasesor demócrata del Senado y autor de Kill Switch, un nuevo libro sobre el filibusterismo.

Jentleson documenta que los fundadores de Estados Unidos no pretendían que la mayor parte de la legislación requiriera una supermayoría y que el filibusterismo no surgió sino hasta el siglo XIX. Alexander Hamilton y James Madison escribieron apasionadas defensas de la regla de la mayoría simple. Protegieron los derechos de las minorías al crear un gobierno —con un presidente, dos cámaras legislativas y un poder judicial— en el que legislar incluso con mayorías simples era oneroso.

“Lo que a primera vista puede parecer un remedio”, escribió Hamilton, refiriéndose a la regla de la supermayoría, “es, en realidad, un veneno”. Si una mayoría no pudiera gobernar, explicó, conduciría a “tediosas demoras; continuas negociaciones e intrigas; despreciables concesiones del bien público”.

¿Y ahora qué?

El filibusterismo no va a desaparecer todavía. Algunos antiguos partidarios demócratas del filibusterismo —como el senador Jon Tester de Montana y el propio Biden— han dicho que podrían considerar su eliminación si los republicanos siguen rechazando llegar a acuerdos. Otros —como Joe Manchin y Kyrsten Sinema— dicen que siguen oponiéndose.

Pero la cuestión no se decidirá en abstracto, como ha señalado el estratega republicano Liam Donovan. La próxima vez que el Senado considere un proyecto de ley específico que cuente con el apoyo de la mayoría pero no de la supermayoría, ese será el momento crucial.

Link https://www.nytimes.com/es/2021/01/27/espanol/filibusterismo.html