domingo 8 de febrero de 2026
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Felipe VI en defensa de la democracia liberal

El rey interviene en el Parlamento Europeo este 21 de enero, iniciando la celebración del 40.º aniversario de la entrada de España en la Unión Europea. Sus palabras serán relevantes en el contexto de incertidumbre global, como lo fue el discurso pronunciado hace unos meses en el Parlamento italiano: “Qué frágil es la paz, incluso cuando se logra; y cuán necesarios son y serán siempre el derecho y la diplomacia para avanzar en ese camino sin término; y cuánta voluntad, coraje, generosidad y liderazgo de altura necesitamos para cooperar profunda y sinceramente hacia una mayor estabilidad, cohesión y concordia en el mundo”, dijo.

Hace unos días, en la misma línea, el jefe del Estado clausuró la Conferencia de Embajadores de España ante el Cuerpo Diplomático en una intervención que destacó por una defensa cerrada de la ley y el derecho internacional, la necesidad de preservar y cuidar la alianza atlántica y la reivindicación de la democracia liberal. El rey recordó “nuestro apoyo, firme e inequívoco, al respeto del derecho internacional”. “No podemos —ni con la palabra ni con el silencio—”, continuó “asumir su conculcación sistemática; y es eso lo que vemos, con demasiada frecuencia, en nuestros días”. 

Para el jefe del Estado “se trata de un salto atrás de más de un siglo: a un tiempo de vacío normativo que, con el agravante de la tecnología actual, plantea inquietantes escenarios de futuro. Es innegable que los Estados que más han hecho por levantar esa arquitectura normativa e institucional son las democracias, y en ellas reside una especial responsabilidad ética a la hora de preservar ese mundo basado en normas —es decir, en la razón— frente al otro basado en el ejercicio ilimitado de la fuerza y movido por intereses muchas veces excluyentes o incompatibles”, señalaba.

En su intervención, el rey Felipe VI ha puesto énfasis en la “preservación del vínculo transatlántico”, describiéndolo no solo como una alianza de seguridad, sino como el marco que ha permitido el florecimiento de las democracias occidentales tras la Segunda Guerra Mundial. Asimismo, el rey fue contundente al señalar que cuidar esta relación exige “lealtad mutua” y “confianza recíproca”, alertando de que la erosión de este nexo perjudicaría a todos los actores involucrados. Para respaldar esta visión con hechos, recordó las “sólidas credenciales” de España como socio fiable, ejemplificadas en la participación activa de las tropas españolas en las misiones de la OTAN en el Flanco Este europeo.

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