Una conversación larga y muy franca con Felipe González sobre geopolítica y economía.
No es una entrevista para sacar titulares. Es para entender contexto.
Felipe empieza con una idea muy dura: en su opinión, Trump ha conseguido en muy poco tiempo desordenar el orden mundial y devolvernos a una lógica de grandes potencias con “zonas de influencia”. EE. UU., China y Rusia jugando a un tablero que recuerda al siglo XIX.
Y a partir de ahí salen temas que, sinceramente, merece la pena escuchar de su boca:
- Por qué “nadie respetará a quien no se hace respetar” y qué implica para Europa en esta nueva era.
- Por qué Europa corre el riesgo de convertirse en un “museo”: mucha norma y poca capacidad de crear, competir e innovar.
- Defensa europea: disuasión (no ataque) y decisiones que exigen años, pero que no se pueden seguir aplazando.
- Y cuando aterrizamos en España, una idea que repite varias veces: sin Presupuestos no hay proyecto de país. Sin prioridades claras, no hay gobierno: hay resistencia.
- Lo más importante: el estado de ánimo. Dice que la gente ya no está en “no creer”. Está en “cabrearse” cuando los servicios fallan, el mantenimiento se deteriora y no se dan explicaciones.








