Durante una reunión de la Comisión de Deportes le recordaron que él mismo fue becado por el Estado cuando tenía 16 años y necesitaba apoyo para desarrollar su carrera como tenista.
Hartfield fue tenista profesional y alcanzó el puesto 73 del ranking ATP en 2007.
En 2006 ganó el Challenger de Atlanta y participó de Roland Garros, donde enfrentó al entonces número uno del mundo, Roger Federer.
Pero mucho antes de alcanzar esos resultados, cuando tenía 16 años, dejó Oberá y se trasladó a Buenos Aires para dedicarse al tenis.
Allí recibió una beca que le permitió vivir durante dos años en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo, el CeNARD.
La asistencia estatal llegó, entonces, durante una etapa temprana de su formación deportiva, comentaron los diarios al día siguiente.
La beca y la residencia le permitieron continuar con su preparación en Buenos Aires, en un momento en que todavía no era el tenista profesional que posteriormente llegaría a competir en los principales escenarios internacionales.
El recuerdo de aquella beca apareció durante la reunión de la Comisión de Deportes: en plena discusión sobre el rol del Estado en el sostenimiento de los clubes, otros legisladores le señalaron a Hartfield que él también había sido beneficiario de una política pública de apoyo al deporte.
Después del cruce, según las crónicas periodísticas sobre el episodio, Hartfield se levantó y abandonó la reunión de la comisión.
El tema fue resaltado en los programas de debate político, uno de ellos “Duro de Domar”, que se emite por el canal C5N, donde su conductor, Pablo Duggan, visiblemente “sacado”, vociferaba: “¡Miserable! ¡Que devuelva el dinero que recibió en becas si ahora las critica!”








