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Este podría ser el año en que la ultraderecha alemana se vuelva convencional

Una región olvidada está a punto de hacer historia.

Por Katja Hoyer

Traducción Alejandro Garvie

En el centro de Alemania se encuentra un estado del que muchos fuera del país nunca han oído hablar: Sajonia-Anhalt. Imagínese una región conservadora y poco valorada, marcada por el declive industrial y el tradicionalismo rural. Posee una rica historia regional. Figuras notables como Martín Lutero, Otto von Bismarck y Friedrich Nietzsche nacieron en su territorio, pero en su forma actual, el estado existe solo desde la reunificación alemana en 1990. No evoca asociaciones tan fuertes como Baviera, y rara vez aparece en los titulares internacionales.

En estos momentos, periodistas de todo el mundo se congregan en Sajonia-Anhalt. Sienten que aquí, en esta región escasamente poblada de 2,2 millones de habitantes, podría escribirse un momento histórico. Cuando la gente acuda a las urnas el 6 de septiembre para elegir un nuevo parlamento estatal, el resultado podría tener repercusiones mucho más allá de las fronteras de Alemania.

Si las encuestas se mantienen, el partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ganará cómodamente las elecciones de Sajonia-Anhalt con alrededor del 40% de los votos. Los servicios de inteligencia nacionales han clasificado a la rama estatal del partido como de “extrema derecha”, pero esto no ha disuadido a los votantes. De hecho, la trayectoria actual de las encuestas la sitúa a un paso de obtener la mayoría absoluta de los escaños en el parlamento estatal, lo que le permitiría gobernar Sajonia-Anhalt en solitario, sin socios de coalición, y elegir al ministro presidente, el equivalente alemán de gobernador.

Sajonia-Anhalt podría convertirse así en la primera región de Alemania gobernada por un partido de extrema derecha desde el final de la Segunda Guerra Mundial. La AfD es muy consciente de que se trata de un momento histórico. Su líder en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, un joven carismático y bien arreglado que parece sonreír sin cesar durante la campaña, afirma que pretende “hacer historia”. En cada oportunidad, subraya que su programa electoral para Sajonia-Anhalt pretende ser un modelo a seguir para el resto del país.

¿Qué haría realmente un gobierno liderado por la AfD en Sajonia-Anhalt? Al igual que Estados Unidos, Alemania tiene un sistema federal. El poder se divide entre el gobierno central y dieciséis gobiernos estatales. Si bien Berlín se encarga de asuntos como la política exterior y la defensa, los estados alemanes tienen una gran responsabilidad en áreas como la educación, la seguridad y la cultura. Y es ahí donde el programa de la AfD se diferencia notablemente del de los demás partidos.

En la sección sobre educación, por ejemplo, el manifiesto lamenta que “ahora se valora más tener la opinión correcta que el conocimiento real”. Aboga por un retorno a la “educación tradicional” en forma de “deberes, instrucción dirigida por el profesor, ejercicios regulares en clase, revisión y evaluación sistemáticas y lectura extensiva”. Además, la AfD argumenta que los niños con discapacidad y los niños que llegaron a Alemania como solicitantes de asilo deberían recibir clases separadas o incluso escuelas separadas.

El programa también pretende prohibir la bandera arcoíris LGBTQ en las escuelas y argumenta que “a los niños se les debe enseñar, como modelo a seguir, la familia tradicional compuesta por un hombre y una mujer, de la cual nacen los hijos”. Esto es algo que también aborda en su política explícitamente pro-familia natal, atribuyendo la disminución de las tasas de natalidad al hecho de que “las desviaciones sexuales y los estilos de vida no reproductivos gozan ahora de mayor aceptación y se promueven de forma más agresiva que la familia tradicional”.

En cuanto a la cultura, lo que la AfD propone en Sajonia-Anhalt es una ruptura radical con la “política de la memoria” alemana (o Erinnerungskultur) El enfoque de la posguerra, tanto en Alemania Oriental como Occidental, puso la educación sobre la era nazi en primer plano bajo el lema “nunca más”. Cuando crecí en Alemania en la década de 1990, aprendimos tres veces sobre el ascenso y el reinado de Hitler en la escuela, lo que significó que no tuvimos tiempo para abordar nada posterior a 1945. La AfD afirma que quiere cambiar esto, desplazando el énfasis al siglo XIX, cuando Alemania se convirtió en un Estado-nación, como una época que “aún puede ser una fuente de inspiración y un modelo a seguir para nosotros hoy”. Esto implicaría “reescribir la historia”, “honrar el sacrificio de los soldados” en ambas Guerras Mundiales, retirar la financiación al “arte y la cultura antigermanos” y cambiar el lema estatal de Sajonia-Anhalt de “Piensa moderno” a “Piensa alemán”.

Finalmente, si bien la inmigración es el tema central de la AfD, el partido tiene un margen de maniobra limitado a nivel estatal, ya que la política migratoria es en gran medida prerrogativa del gobierno federal. Sin embargo, el partido afirma que utilizaría los cuatro votos de Sajonia-Anhalt en la cámara alta alemana para presionar por un cambio radical a nivel nacional, al tiempo que implementaría medidas estatales como la de negarse a acoger a una parte de los solicitantes de asilo asignados si han ingresado a Alemania a través de un estado seguro. También se observa un uso notable y frecuente del término “remigración” para describir los planes de deportación masiva del partido. Dado que el término, en su sentido político actual, fue acuñado por círculos de extrema derecha, la dirección federal de la AfD intentó distanciarse de él durante un tiempo antes de retomarlo el año pasado. En Sajonia-Anhalt no hay ninguna duda al respecto, donde el partido exige un giro radical en materia de migración.

El plan de la AfD para Sajonia-Anhalt parece una ambición para toda Alemania, y deberíamos tomarla muy en serio. Durante años esto no se llevó a cabo, porque un gobierno de la AfD parecía improbable. En gran parte debido a su pasado nazi, Alemania tiene un consenso multipartidista para mantener una barrera infranqueable (o “Brandmauer”) contra los partidos a la derecha de la conservadora Unión Demócrata Cristiana (CDU). Esto significa que ningún partido formará una coalición con la AfD. Incluso cuando la AfD quedó primera en las elecciones de 2024 en Turingia, estado vecino de Sajonia-Anhalt, la CDU de centroderecha, que quedó segunda, optó por formar un gobierno minoritario impopular con partidos a su izquierda, relegando a la AfD a la oposición a pesar de ser el partido más grande.

¿Qué diferencia hay en Sajonia-Anhalt? Para empezar, la AfD está muy cerca de la mayoría absoluta. Mientras que en Turingia ganó con el 33% en 2024, las últimas encuestas para Sajonia-Anhalt le otorgan el 41%, un resultado que duplicaría su porcentaje de votos en comparación con las últimas elecciones de 2021. Por supuesto, esto está lejos del 50%, pero el partido aún podría obtener más de la mitad de los escaños si partidos más pequeños como Los Verdes no alcanzan el umbral del 5% para entrar en el parlamento estatal, y esos escaños se distribuyen entre los partidos que sí lo logran.

Luego está el hecho de que el muro de contención parece inestable. Según una encuesta reciente, la AfD podría quedarse a solo dos escaños de la mayoría. Esos escaños podrían ser ocupados por conservadores disidentes de la CDU. Oficialmente, esto no está previsto, pero habría muy poco para evitar que los parlamentarios votaran con la AfD o incluso cambiaran de partido una vez elegidos. El nerviosismo en la CDU al respecto es palpable. Una de sus figuras más importantes amenazó recientemente con “intervenir” si la sección de Sajonia-Anhalt de su partido iniciaba conversaciones con la AfD. Mientras tanto, el partido populista de izquierda BSW, relativamente nuevo en la escena política, ha indicado que estaría dispuesto a colaborar con la AfD.

Así pues, existen muchas vías posibles para que la AfD acceda al poder en Sajonia-Anhalt. Sin embargo, algunos medios de comunicación alemanes siguen considerando la erosión del antiguo panorama político como un fenómeno regional y, por lo tanto, controlable. Un argumento es que Sajonia-Anhalt, al igual que Turingia, se encuentra en la antigua Alemania Oriental. La AfD ha obtenido históricamente un mayor apoyo en las encuestas en esta región que en la antigua Alemania Occidental. Algunos analistas atribuyen esto a la idea de que los alemanes orientales se sienten particularmente “ajenos a la democracia” debido a que vivieron bajo una dictadura socialista durante cuatro décadas tras la Segunda Guerra Mundial.

Pero tales explicaciones no solo desestiman a amplios sectores del electorado, sino que también son engañosas. Para empezar, la AfD ahora también lidera las encuestas nacionales. Con alrededor del 28%, puede que esté lejos de una mayoría absoluta en futuras elecciones federales, pero vale la pena recordar que son cifras impensables hace tan solo unos años. En 2021, cuando la AfD alcanzó apenas el 10% en las elecciones federales alemanas, los analistas miraban con asombro a Sajonia-Anhalt, donde las encuestas rondaban el 20%.

Por lo tanto, las elecciones de Sajonia-Anhalt son dignas de atención, no como una anomalía regional, sino como un indicador clave de un giro a la derecha que afecta a toda Alemania.

Link https://www.persuasion.community/p/the-most-significant-european-election

 

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