sábado 24 de enero de 2026
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El radicalismo tan poco radical

Quienes creemos en la democracia de partidos apostamos a su fortalecimiento como esencial para el funcionamiento de las instituciones y el estado de derecho. No ignoramos su crisis de representación, a nivel internacional, producto de no asumir sus responsabilidades históricas, de presente y futuro con sus sociedades.

Lleva la Unión Cívica Radical su permanencia durante tres siglos de historia Argentina. Sus principios y valores, sus luchas cívicas, sus políticas y programas, sus gobernantes escribieron algunas de las mejores páginas del país. Hoy, quizás la tautología del título debería añadir “radicales tan poco radicales”. Un radicalismo ausente del debate nacional; ausencia desde la ética de la responsabilidad; ausencia en la dirigencia de la conducta y en la defensa de los principios históricos; ausencia y división en sus bloques legislativos; ausencia del funcionamiento –desde hace años- de sus cuerpos orgánicos; ausencia de debate y discusión política; ausencia de una estrategia nacional compartida; ausencia de un proyecto de nación. 

Representó la UCR estos años el “no lugar”, una conducción –respetando el mandato popular- opositora al gobierno de Milei, y por otro lado un bloque, de mayoría de legisladores, acompañando acríticamente las principales iniciativas del gobierno. Imposibilidad de confluir en la mirada a largo plazo de la conducción y el corto plazo de los gobernadores, urgidos por sus necesidades (pago de salarios, respuestas en educación y salud pública, construcción y reparación de rutas y caminos, etc.). Ausencia de construir puentes, de establecer el diálogo y la conversación. Confusión en la dirigencia, militancia y afiliados que deriva en una sociedad desinteresada de escuchar la voz radical. Existe una disputa política por el sentido, o sea por el rumbo del centenario partido. 

La transición democrática fue posible por las luchas del pueblo argentino. La historia del radicalismo la escribieron y engrandecieron los Amaya, Karakachoff, Aredez, Pisarello, Rodríguez Araya, Solari Yrigoyen y no los intendentes y funcionarios, de origen radical, que mantuvieron sus cargos y prebendas en plena dictadura. Expresaba Mitterand: “desarraigar nuestras raíces pensando florecer mejor es el gesto suicida de un idiota”.

Entonces, la pregunta sería ¿qué puede ofrecer el radicalismo y los radicales a la sociedad? Levantando al mismo tiempo las banderas de libertad e igualdad, como decía Alfonsín:

1) ÉTICA Y CONDUCTA como la sostuvieron nuestros próceres. Proponer un Nunca Más a la corrupción en nuestro país.

2) DEFENSA DE LA CONSTITUCIÓN NACIONAL frente a la pretensión del presidente Milei de proponer una contrareforma y volver al siglo XIX negando el 14 bis y la CN ’94 con la incorporación de los tratados internacionales y los nuevos derechos y garantías.

3) DESARROLLO Y MODERNIZACIÓN de las fuerzas productivas y sociales rescatando y actualizando el programa de Parque Norte.

4) FORTALECIMIENTO DEL FEDERALISMO Y DEL MUNICIPALISMO todos nuestros gobernadores muestran cuentas públicas ordenadas. Somos un partido federal que entre sus deberes está promover la integración territorial y terminar con las asimetrías regionales. Cuenta la UCR con, aproximadamente, 500 intendentes a lo largo y ancho del país. Célula madre de las democracias el fortalecimiento del municipalismo es una prioridad del radicalismo en su contacto diario con las necesidad inmediatas de las ciudades.

5) PLENA VIGENCIA DE LOS DERECHOS HUMANOS somos el partido del juicio a las Juntas Militares. El partido que defendió las libertades y derechos individuales cuando en democracia los populismos las amenazaron. Reconociendo el carácter progresivo de los derechos humanos.

6) PRIORIZAR LA EDUCACIÓN Y LA SALUD PÚBLICA por historia, convicciones y presencia presente en las luchas. Encabezando las movilizaciones por el financiamiento universitario, acompañando la defensa del Garrahan. Priorizando en el parlamento los presupuestos y las políticas de educación y salud pública con su rol igualador, militando para una Argentina de movilidad social.

6) DEFENSA DE LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES plena vigencia de los derechos sociales consagrados en la CN. Una modernización laboral que garantice los derechos de los trabajadores y de respuestas a los desafíos del siglo XXI, reduciendo la jornada laboral y el trabajo ilegal no registrado. Impulsar un sindicalismo democrático con representación de las minorías.

7) GARANTIZAR LA PARTICIPACIÓN DEMOCRÁTICA DE LAS MUJERES Y DE LAS MINORÍAS frente al discurso homofóbico y de odio de Milei levantamos las luchas de Elvira Rawson, Julieta Lanteri, Florentina Gómez Miranda, Teresa Morini; Margarita Malharro de Torres, Nélida Baigorria, Luz Vieira Mendez, Angela Sureda, Norma Allegrone, Mabel Bianco, Lucia Alberti y tantas mujeres que desde el radicalismo defendieron los derechos de las mujeres. 8) CONVOCAR A LOS JÓVENES al protagonismo político desde un proyecto reformista que defienda un liberalismo/republicano y progresista comprometido con el bien común y el futuro de la patria.

9) CONSTRUIR UNA ARGENTINA CON AUTONOMÍA NACIONAL E INTEGRADA A AMÉRICA LATINA trabajando junto a las naciones hermanas por un orden internacional más justo.

10) LLAMAR A DEFENDER EL MEDIO AMBIENTE promoviendo políticas públicas que tengan en cuenta el cambio climático.

Asume la UCR un proceso de renovación, respetuoso de su carta orgánica y de la elección democrática de sus autoridades. Deberán definir con urgencia una hoja de ruta que considere:

A) UN PARTIDO PRESENTE: recuperando el diálogo y el debate político. Fortaleciendo el rol de la militancia y la presencia de los jóvenes y las mujeres en los organismos de conducción.

B) CONVOCAR A UN CONGRESO DOCTRINARIO: para definir un rumbo estratégico y elaborar políticas y propuestas para la situación actual.

C) LLAMADO CIVILIZATORIO abrazado al espíritu de la Asamblea de la Civilidad, la Hora del Pueblo y la Multipartidaria desde la autoridad moral, por historia y convicciones democráticas, convocando a las fuerzas políticas y sociales a una mesa de diálogo frente a la crueldad y la insensibilidad social del gobierno. No alcanza con las mínimas coincidencias hay que construir los máximos comunes denominadores con mirada de futuro.

D) INICIAR LA CONSTRUCCIÓN DE UNA ALTERNATIVA POLÍTICA DESDE LA OPOSICIÓN junto a todos los sectores democráticos alejados de la polarización que nos empobrece y fagocita

Levantó Raúl Alfonsín la consigna “Ahora o Nunca”, plena campaña. Son tiempos para los radicales de recuperar su vigencia.

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