Traducción Alejandro Garvie
Un hecho fundamental que se ha ignorado en gran medida en la cobertura del movimiento socialista democrático que ayudó a producir a Zohran Mamdani, es el siguiente: en tiempos de creciente autoritarismo, los socialistas han triunfado mediante la organización democrática y de base a la antigua usanza.
Como bien sabe cualquiera que haya echado un vistazo a las noticias, la democracia en Estados Unidos no está en su mejor momento. Donald Trump ha atacado de forma continua y descarada las normas y leyes que dan forma a nuestras prácticas democráticas. Sin embargo, esta erosión comenzó mucho antes. Desde la publicación de Bowling Alone de Robert Putnam, líderes intelectuales y políticos han constatado el declive de la sociedad civil y el consiguiente deterioro de nuestra democracia. La disminución de la sindicalización, la escasez de clubes y asociaciones cívicas y una erosión general de la vida colectiva y comunitaria han provocado que los estadounidenses hayan olvidado cómo participar en la toma de decisiones y la acción colectivas. Una vez que la gente olvida cómo practicar la democracia en su vida cotidiana, resulta mucho más fácil arrebatarle la democracia en la política.
Existe un grupo significativo que contrarresta esta tendencia, aunque pocos de esos mismos intelectuales y líderes políticos que lamentan el declive de la democracia lo hayan notado: los Socialistas Democráticos de América (DSA).
DSA se organiza en pos de una visión socialista sólida, y nuestra agenda política suele acaparar la mayor atención. Sin embargo, se presta menos atención a cómo nos organizamos: mediante movilización popular, de base y por medios democráticos.
DSA cuenta con más de 200 capítulos y más de 85.000 miembros en todo el país. Cada uno de estos capítulos tiene procesos democráticos no solo para elegir a sus líderes, sino también para definir su estrategia y prioridades. La organización ha cultivado una cultura de acción conjunta. Una vez que elegimos colectivamente un curso de acción, trabajamos juntos para alcanzar nuestros objetivos mediante la acción democrática.
La DSA de la ciudad de Nueva York (NYC-DSA), de la cual soy copresidente, es el mayor ejemplo de este modelo en acción. A finales de octubre, NYC-DSA contaba con más de 11.300 miembros, cifra que aumentará tras la histórica victoria de Zohran Mamdani en las elecciones a la alcaldía. NYC-DSA desempeñó un papel fundamental en la organización de más de cien mil personas que dedicaron su tiempo como voluntarios para impulsar la victoria de Zohran. Este nivel de participación voluntaria no tiene precedentes en la política estadounidense, y es la esencia misma de la política democrática.
El mensaje de Zohran sobre la accesibilidad económica y su comunicación inteligente y directa inspiraron a millones de personas en todo el país y el mundo. Pero su labor de organización empoderó a 100.000 personas para pasar de la inspiración a la organización. Esto es la democracia en acción. Zohran no se limitó a pedir el voto, sino que nos empoderó para organizarnos.
Este enfoque de campaña fue adoptado y desarrollado por NYC-DSA, la organización política de Zohran y uno de sus aliados más cercanos. Zohran ha sido miembro de NYC-DSA desde 2017 y se postuló para la Asamblea del Estado de Nueva York en 2020 con nosotros. Como miembro activo y posteriormente como funcionario electo de NYC-DSA, Zohran participó en la creación de una estrategia de movilización masiva para la organización electoral.
Basándose en la estrategia del líder de movimientos sociales Marshall Ganz y en el enfoque de organización masiva de la campaña de Barack Obama en 2008, NYC-DSA ha desarrollado una estrategia electoral centrada en el voluntariado. Organizadores comprometidos no solo realizan trabajo de campo; también desarrollan estrategias de campo, diseñan técnicas de comunicación, impulsan planes de recaudación de fondos y crean propuestas políticas. A lo largo de numerosos ciclos electorales, hemos formado a cientos de activistas talentosos que sentaron las bases de la campaña de Zohran y le permitieron alcanzar cotas sin precedentes.
Hemos adoptado la misma estrategia para campañas más pequeñas, como nuestra candidatura a la reelección de la concejala socialista Alexa Avilés, representante del Distrito 38 en Brooklyn. Ante el desafío en las primarias de un candidato centrista, elegido por la trayectoria de Avilés en defensa de los trabajadores y contra el genocidio, y que recibió una avalancha de fondos de empresas, el sector inmobiliario y grupos proisraelíes, NYC-DSA organizó una enorme campaña de base con más de 700 voluntarios, una cifra sin precedentes para unas primarias municipales. Ganamos esa contienda por cuarenta y cuatro puntos.
El director de un comité de acción política pro-Israel resumió bien los resultados de nuestra campaña en un artículo de opinión para el New York Daily News: “Si bien contamos con mucho capital para invertir en campañas tradicionales, tenemos poca estructura organizativa. Aunque los organizadores de DSA han dedicado más de una década a integrarse en los barrios, las asociaciones de padres y maestros y las asociaciones de inquilinos, no hemos realizado las inversiones necesarias”.
Traducción: ellos tienen el poder oligárquico del dinero organizado; nosotros tenemos el poder democrático del pueblo organizado.
La alcaldía de Mamdani, que pronto comenzará en la ciudad de Nueva York, tiene una agenda ambiciosa: congelar el alquiler para más de dos millones de inquilinos con renta estabilizada, ofrecer guarderías universales gratuitas y lograr que el transporte público sea rápido y gratuito. NYC-DSA se organizará para implementar esa agenda, y lo haremos de la misma manera que hemos organizado todas nuestras campañas: mediante campañas democráticas de base. Hablaremos con muchísimos neoyorquinos comunes y corrientes e invitaremos a participar en un sistema político que los ha excluido durante mucho tiempo. Han sido marginados de la política; los reintegraremos.
Por supuesto, nada de esto es casualidad. Fortalecer y expandir la democracia es la esencia de la visión socialista democrática. Si te preocupa el ataque a la democracia que los autoritarios de derecha, los cínicos demócratas respaldados por las corporaciones y los multimillonarios rapaces han perpetrado en este país, observa cómo los socialistas están reconstruyendo nuestra democracia. Acabamos de demostrar cómo la organización democrática de base puede elegir a un alcalde, y estamos a punto de lograr mucho más.
Como ha dicho Zohran: “La política no es algo que se tiene, es algo que se hace”. Y nosotros la estamos haciendo.
Link https://jacobin.com/2025/11/mamdani-nyc-dsa-socialism-democracy








