Desde la perspectiva latinoamericana la Estrategia de Seguridad Nacional 2025 (ESN) presenta un hecho muy positivo y es que después de décadas de abandono el foco de Washington vuelve a ponerse en la región. Y si bien esto no se hace por propósitos altruistas ni por consideraciones de solidaridad hemisférica sino por una pura necesidad de seguridad nacional (homeland security), de por sí es un dato relevante a tener presente.
Una de las premisas de un documento tan ideologizado y tan plagado de adjetivos como éste es que un Hemisferio Occidental seguro es la mejor garantía de tener fronteras interiores seguras. Sin embargo, ni el tono ni las formas son la mejor garantía de atraer grandes simpatías hacia Washington, al menos de aquellos gobiernos más distanciados de sus postulados.
Aquí, seguridad debe entenderse como resguardarse de los embates del narcotráfico y del crimen organizado, de cualquier otra forma de terrorismo y de las grandes oleadas de migraciones ilegales, al tiempo que se defienden por todos los medios, incluyendo el despliegue militar que sea necesario y el uso de la fuerza letal, todos los activos públicos y privados de Estados Unidos en América Latina. No solo eso, también se debe garantizar el funcionamiento de las cadenas de abastecimiento y el acceso a los productos estratégicos (minerales y tierras raras).
Para lograr estos propósitos y para neutralizar la presencia china en América Latina, el principal objetivo del apartado hemisférico de la Estrategia, se aplicará lo que se ha dado en llamar el “corolario Trump de la Doctrina Monroe”. Éste rescata la decimonónica idea del destino manifiesto y también revive la división del mundo en áreas de influencia. Así se observa cómo, en la parte relativa a América Latina, el pensamiento y la influencia del secretario de Estado Marco Rubio son más que evidentes.
Ahora bien, ¿qué fue, qué es, la Doctrina Monroe? Como su nombre lo indica, la Doctrina fue elaborada en 1823 por el presidente James Monroe y su secretario de Estado John Quincy Adams y ella hablaba de “América para los americanos”. Dado el limitado poder que entonces tenían los recién nacidos Estados Unidos su capacidad de enfrentarse a los grandes imperios europeos era bastante reducida. Por ello, el texto se limitaba a ser una cerrada defensa de los gobiernos republicanos de entonces, a tal punto que fue muy bienvenido por Simón Bolívar y otros líderes independentistas de las antiguas colonias españolas.
Sin embargo, todo cambió a partir de 1845, durante la presidencia de James Polk, que la usó para justificar los deseos expansionistas de Estados Unidos en Texas y Oregón. Desde entonces la Doctrina Monroe comenzó a asociarse al “Imperialismo” norteamericano y a sus tendencias hegemónicas e injerencistas en el Hemisferio Occidental.
Estas tendencias se incrementaron a partir del “corolario Roosevelt”, diseñado en 1904 por el presidente Theodore Roosevelt, que tras la Guerra de Cuba se arrogaba el derecho de intervenir en los asuntos internos de cualquier otro país de América Latina o el Caribe, sin descartar la invasión, ante la menor señal de inestabilidad o de perjuicio para sus propios intereses. Estas tendencias paternalistas e injerencistas reemergen con la ESN y el “corolario Trump de la Doctrina Monroe”.
Los ejes de la Estrategia giran en torno a los conceptos de “enlist and expand”, que podría traducirse como “alistar e incrementar”, en un lenguaje más propio de los cuarteles que de las relaciones internacionales. Para comenzar se busca encolumnar a aquellos países ideológica o políticamente más afines o capaces de ser cooptados para la causa, como ocurre con los gobiernos de centro izquierda de Guatemala y el de centro derecha de Bolivia. En todo caso se utilizarán todos los recursos disponibles para alcanzar los fines propuestos.
Una cuestión final, relativa a la Unión Europea, concierne a sus empresas, a sus inversiones y a sus intereses, incluyendo los tratados de libre comercio ya firmados (sin olvidar el muy esperado con Mercosur, cuya ratificación podría alcanzarse en las próximas semanas). Si bien la ESN habla claramente de actores extrarregionales en clara alusión a China, Rusia e Irán, entre otros, no sería descartable que de proseguir las tensiones con los 27 esta definición afectará también a Europa. Los responsables políticos y económicos comunitarios deberían estar más atentos a una Doctrina y a sus sucesivos corolarios planteada claramente como “América para los americanos”, una fórmula que en los actuales momentos podría reemerger con fuerza renovada.
Publicado en El Periódico de España el 12 de diciembre de 2025.
Link https://www.epe.es/es/actualidad/20251212/corolario-trump-doctrina-monroe-124688365








