La dictadura chavista liberó durante la madrugada a 24 presos políticos, entre los cuales hay hombres que estaban en la cárcel de El Rodeo, a las afueras de Caracas, y unas nueve mujeres.
Uno de los beneficiados es Alejandro González, esposo de Rocío San Miguel, venezolana-española que voló con diplomáticos españoles a Madrid, donde ahora lo espera.
Dos de los liberados son italianos: Mario Burló y Alberto Trentini. Georgia Meloni, primera ministra de Italia, celebró sus salidas e informó que un avión partió desde Roma para buscarlos y llevarlos de vuelta a casa.
Gonzalo Himiob, director de Foro Penal, anticipó que se están por confirmar más liberaciones.
Al momento de la edición de esta nota, a estos 24 se suman otros 17, por lo que en total son 41 las personas que salieron de las cárceles. Con todo el número es bajo cuando se sabe que los presos políticos son casi 1000.
La noche del domingo hubo pernoctas de familiares a las afueras de El Helicoide, y de El Rodeo y varias sedes policiales. Fue tras una jornada en la que no hubo ni una sola excarcelación y en alerta por la muerte de Edison Torres, un expolicía al que encerraron por hacer posteos contra el dictador Nicolás Maduro.
Desde Venezuela hay un pequeño alivio por los presos que pudieron salir pero advierten que el ritmo es lento y la inmensa mayoría aún espera.
Fuentes con las que mantuvo contacto Nuevos Papeles denunciaron que la espera y jugar con la expectativa puede considerarse otra manera de maltrato con los detenidos y sus familias.
En las próximas horas se sabrá además si alguno tiene libertad plena o, como ha sido hasta ahora, les mantendrán restricciones y la amenaza de regresarlos en cualquier momento a una celda.








