El Aleph es uno de los más célebres cuentos de Jorge Luis Borges. Recordemos brevemente la historia que narra: un hombre llamado Borges visita la casa de Beatriz Viterbo, una amiga cercana que falleció, para mantener vivo su recuerdo. Allí conoce a Carlos Argentino Daneri, primo de Beatriz y poeta, quien presume de su obra interminable.
Un día, Daneri le revela que en el sótano de su casa existe “el Aleph”. Se trata de un punto que contiene todos los puntos del universo. Desde ese lugar quien lo contempla puede ver simultáneamente todas las cosas, sin confusión ni repetición. Borges desciende al sótano, contempla el Aleph y queda abrumado por una visión vertiginosa y asombrosa de todo, desde los eventos pasados hasta los futuros. Finalmente, se muestra escéptico: pone en duda tanto el valor de la poesía de Daneri como la existencia del Aleph, pero confiesa que jamás olvidará lo que vio.
Puede entenderse como una alegoría de la pretensión de conocimiento absoluto y sus imposibilidades. Borges plantea la paradoja de que, incluso frente a una experiencia de visión total, el lenguaje y la mente humana resultan insuficientes para abarcarla. Una meditación sobre los límites del conocimiento y sobre la fragilidad del intento humano por explicar lo infinito. Y, aún así, el atractivo que tiene esa tentación a abordar la totalidad.
El relato se publicó por primer vez en la revista Sur, dirigida por Victoria Ocampo, en septiembre de 1945, semanas antes de que Juan Domingo Perón emergiera como líder del movimiento político que llevará su nombre. Escrito en las vísperas de aquel acontecimiento, puede leerse como metáfora anticipatoria: el Aleph, el punto que contiene todo el universo, representaría la visión totalizadora del peronismo que Borges criticaba. El narrador, que es el propio Borges, es quien experimenta el Aleph pero luego lo ve como una falsedad o una ilusión. Y la demolición de la casa de la familia Viterbo puede interpretarse como una alegoría de la destrucción de un pasado aristocrático y tradicional que Borges asociaba con la Argentina previa al peronismo.
Ambos -El Aleph y Perón-están indisolublemente unidos a la vida y la obra del escritor. El libro que contiene aquel cuento fue publicado en 1949 y reeditado en 1974. Ochenta años después, el cuento de Borges y la historia del peronismo se vuelven a encontrar en estos días de octubre, en las fechas que encierran “el Aleph” de ese fenómeno político. ¿Es parte del pasado? ¿Puede volver?¿Nunca se ha ido? ¿Renacerá, como el Ave Fénix, ayudado por quienes pretenden sepultarlo? Interrogantes a descifrar. “¡Qué observatorio formidable, Che Borges!”, diría Daneri.
Publicado en Clarín el 11 de octubre de 2025.
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