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Internacionales 15 09 2020

Duterte prefiere vacuna de Rusia o China frente a farmacéuticas occidentales










El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, afirmó que dará prioridad a las vacunas contra la COVID-19 desarrolladas por Rusia o China, sus aliados geopolíticos, en vez de las de farmacéuticas occidentales a las que acusó de "solo buscar lucrarse en medio de la pandemia".

"Si la vacuna de Rusia o China es igual de buena y eficaz que cualquier otra vacuna, las compraré primero", señaló Duterte en un discurso televisado la noche del lunes, en el que ofreció su colaboración a las empresas rusas y chinas que están desarrollando una vacuna.

El mandatario explicó que prefiere colaborar con China o Rusia por su "generosidad" hacia Filipinas al inicio de la pandemia, cuando reinaba la incertidumbre.

"Estábamos a la deriva, luego vino la tormenta. Ningún otro país nos ayudó", indicó Duterte, que ha recibido donaciones de medicinas, mascarillas y equipos protectores de ambos países, aunque también de otras naciones además de una generosa ayuda económica del Banco Mundial y del Banco Asiático de Desarrollo.

El mandatario filipino criticó que muchas empresas occidentales "quieren un anticipo en efectivo" para garantizar el suministro de la vacuna, aunque todavía ninguna esté aprobada; mientras que con China o Rusia no necesita "rogar o suplicar".

“Una cosa que está mal en los países occidentales es que todo son ganancias, ganancias, ganancias. Estamos en una pandemia y solo dicen tenemos algo que venderle", recriminó Duterte, que adoptó una postura más vehemente con EEUU y la Unión Europea cuando estos países criticaron los abusos de derechos humanos en la guerra contra las drogas promovida por el presidente filipino.

"No tienes nada finalizado y quieres que hagamos una reserva en efectivo. Debes estar loco. A esas empresas que están aquí o a sus representantes, si por casualidad ceno fuera y te veo en algún sitio, te patearé el culo", dijo Duterte visiblemente enfadado.

Filipinas está en conversaciones con Rusia para iniciar en octubre los ensayos clínicos de la vacuna Sputnik V; aunque también mantiene negociaciones con China para adquirir las vacunas de las empresas Sinovac y Sinopharm.

La candidata rusa a la vacuna contra el coronavirus ha mostrado resultados alentadores en dos ensayos a pequeña escala, según la prestigiosa revista médica británica The Lancet, aunque aún debe someterse a pruebas a gran escala, en lo que sería la fase 3 del ensayo clínico, para evaluar su seguridad y eficacia.

Manila y Moscú están ultimando los trámites para iniciar parte de la fase 3 en Filipinas en octubre, e incluso para producir la Sputnik V de forma masiva en el país asiático.

Para reafirmar su confianza en la vacuna rusa, Duterte incluso se comprometió en agosto a ser el primer filipino en inocularse la vacuna públicamente y agradeció a Putin este "gran aporte a la humanidad".

Filipinas es el principal foco de COVID-19 en el Sudeste Asiático con 265.888 contagios -de los que 58.754 son todavía activos-, y el segundo país de la región -tras Indonesia- en número de muertes con 4.630 fallecidos, a pesar de haber sometido el país de una de las cuarentenas más estrictas del mundo.

Manila -con casi 14 millones de habitantes- cumple hoy seis meses en confinamiento, el más largo del mundo y todavía sin fecha de fin, aunque aglutina más de la mitad de los casos de COVID-19 del país. (EFE)