Una grave crisis se produjo en la histórica fundación internacional libertaria Von Mises. Tres de los cinco directores de la institución renunciaron por la decisión de otorgar un premio al presidente argentino Javier Milei.
El Instituto Mises fue creado en 1982 por Murray Rothbard, el creador del pensamiento anarcolibertario, al que adhiere Javier Milei. En Estados Unidos, con sede en Alabama, esta Fundación es muy influyente, especialmente entre los grandes empresarios. El Instituto levanta las banderas de un individualismo extremo, sosteniendo que el Estado sólo se debe dedicar a la seguridad de los ciudadanos, la propiedad privada, el dinero sólido, y las relaciones internacionales pacíficas.
Ludwig von Mises fue un economista austríaco, historiador, filósofo y escritor que tuvo una enorme influencia en la creación de la escuela austríaca de economía y del movimiento libertario. Su planteo central es lo perjudicial de la intervención gubernamental en la economía, que lleva al caos en el largo plazo.
Sus críticos acusaron a este Instituto de levantar banderas racistas, muy similares a los grupos neonazis. En 2017 la máxima autoridad de La Fundación Mises, en un discurso aludió como consigna central a las ideas de “Sangre, tierra, Dios y Nación”, muy similares a los grupos racistas de ultranacionalistas blancos.
En el mes de julio pasado, el Instituto Von Mises decidió otorgarle un premio a Javier Milei por difundir las ideas de Von Mises. Esta decisión provocó la renuncia de tres de los cinco miembros del Consejo Asesor Científico. Los economistas renunciantes Puster, Hoppe y Hulsmann cuestionan las políticas de Milei, si bien reconocen su valor en la difusión de las ideas de la libertad económica.
Los principales cuestionamientos a las políticas de Milei son: La centralización del Estado y la expansión del Estado policial represivo; el fracaso de su anunciada eliminación del Banco Central; la casta tradicional domina su gabinete de Gobierno; la política exterior belicista alineada con Estados Unidos e Israel.
Estos economistas renunciantes no le reconocen a Javier Milei el nivel académico para ser premiado por el Instituto, y además alegan que recién lleva veitne meses en el poder cómo para premiarlo por un gobierno cuyo resultado es incierto.








