Según difundió Radio Jai, de Israel, los siguientes serían los puntos de entendimiento entre la administración de Donald Trump y el régimen iraní. De ser cierto, como en el caso de Venezuela, EE. UU. no persigue un cambio de régimen sino mantener el status quo con actores con los que pueda negociar de manera directa.
Incluso, del análisis de estos puntos, se desprende que la administración israelí sería una de las más perjudicadas.
“El memorando borrador de 14 puntos reportado entre Irán y EE.UU. propone:
Alto el fuego inmediato y permanente en todos los frentes, incluido Líbano.
Compromiso de EE.UU. de no interferir en los asuntos internos de Irán.
Fin del bloqueo naval y reapertura del Estrecho de Ormuz en un plazo de 30 días.
Retirada militar de EE.UU. de las áreas circundantes a Irán.
Suspensión de las sanciones relacionadas con el petróleo y restablecimiento del acceso de Irán a sus ingresos.
300 mil millones de dólares en planes/financiación para la reconstrucción por parte de EE.UU. y sus aliados.
60 días de negociaciones hacia un acuerdo final centrado en el programa nuclear de Irán y un amplio alivio de sanciones.
Irán reafirma que no desarrollará armas nucleares conforme al TNP.
Ningún nuevo despliegue de tropas de EE.UU. o sanciones durante las negociaciones.
Liberación de 24 mil millones de dólares en activos iraníes congelados durante el período de negociación.
Creación de un mecanismo de monitoreo y respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU al acuerdo final.
Los programas de misiles y el apoyo de Irán a grupos aliados regionales quedarían excluidos de las conversaciones”.
El mismo Donald Trump afirmó en su red social Truth Social: “El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está cerrado. ¡Felicidades a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura del estrecho de Ormuz sin peajes y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de los Estados Unidos. Barcos del mundo: ¡arranquen motores! ¡Que fluya el petróleo!“.








