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Política 25 09 2022

Condecoraron a Graciela Fernández Meijide con la Orden Legión de Honor de Francia










Es el máximo reconocimiento que otorga ese país a sus ciudadanos nativos y extranjeros. En su discurso de agradecimiento repasó sus labores en la CONADEP, la defensa por los derechos humanos y dejó una advertencia para el presente 

Graciela Fernández Meijide fue condecorada con la Orden de Comandante de la Legión de Honor de la República de Francia, el mayor reconocimiento que otorga ese país para reconocer la trayectoria tanto de sus ciudadanos como de extranjeros. Le fue dado por su labor como activista por los derechos humanos.

La ceremonia se celebró en la sede de la embajada francesa en la Ciudad de Buenos Aires, donde la acompañaron sus familiares y personalidades como los ensayistas Santiago Kovadloff y Beatriz Sarlo, además de la embajadora Claudia Scherer-Effosse.

“Doy las gracias con mucha emoción. A mi familia, que me quiere y me cuida, y a mis amigos, desde los más antiguos y aquellos con quienes hoy seguimos trabajando por una democracia e instituciones más fuertes”, dijo Fernández Meijide, que brindó un discurso en medio de su condecoración.

Y redondeó: “Cuando me llegó la notificación me sorprendí y emocioné. Me imaginé viajando, pero nunca pensé que iba a venir tantas veces a esta embajada”,

Es que, a este recinto, recordó, vino en diferentes ocasiones durante la dictadura militar. Lo hacía cuando se daba la oportunidad de que algún preso político contaba con la suerte —por llamarlo de alguna manera— de cambiar la celda por el exilio. Para lograrlo, sin embargo, primero los gobiernos del país de destino debían dar luz verde. Y ella era una de las que regularmente hacía de intermediaria para lograrlo.

“Necesitábamos que se supiera lo que pasaba, lo que no se permitía publicar. Existía un número muy grande de presos políticos sin condena ni proceso. Era tal la perversidad, que ocultaban que también había presos políticos en cárceles”.

Pero Graciela no se limitó a acudir a la embajada. París, el 31 de enero y el 1 de febrero de 1981, acogió el Coloquio sobre la Desaparición de Personas, que juntó en el Senado a delegaciones que partieron desde Buenos Aires con figuras que hallaron en la capital francesa un lugar para pasar el exilio, esa zona que a veces mezcla el alivio con la nostalgia, el sentirse a salvo pero sin alivio por estar lejos de casa. Uno de los participantes que viajó —recordó— estuvo don Arturo Illia, ex presidente de la Nación e ilustre dirigente de la Unión Cívica Radical. Y uno de los que se sumó ya radicado en Francia (1977) fue Hipólito Solari Yrigoyen.

Aquella, insistió, fue una actividad clave no solo para poner en boga lo que ocurría con los desaparecidos en la Argentina y otros países del continente, sino para que más adelante pudiera dársele un carácter similar al de otros crímenes como torturas o genocidios.

“Llevábamos ese clamor de desaparición con vida, como una bandera que era la mejor arma que teníamos contra la dictadura”.

Además del coloquio, también pudieron celebrar una misa en la catedral de Notre Dame, en la cual el arzobispo de París pidió por la aparición de los desaparecidos.

Con el paso de los años países de todo el mundo, en órganos multilaterales, incluida la Organización de Naciones Unidas, firmaron declaraciones para posicionarse contra las desapariciones forzadas.

La labor de la CONADEP y la restauración democrática

En otro pasaje de su discurso, Fernández Meijide repasó su rol como integrante de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) y varios hitos que quedaron marcados en la historia argentina con la restauración de la democracia durante el gobierno de Raúl Alfonsín, a quien agradeció su firmeza frente a los militares.

“Después de Malvinas, con más pérdidas de gente joven, los militares tuvieron que retirarse del poder sin poder poner condiciones y como ustedes saben, ganó Alfonsín y dijo que no aceptaría la autoamnistía”.

Y continuó: “Fui secretaria de denuncias de la CONADEP y emitimos el Nunca Más, que quería decir Nunca Más a los golpes de Estado, y también Nunca Más a la violencia como herramienta de la política”.

En los acontecimientos internos de la Argentina rescató que todo el arco político, en ese sentido, repudiara el atentado contra la vicepresidenta Cristina Kirchner, en pro de la institucionalidad. Y en el plano internacional alertó sobre las violaciones a los derechos humanos en países del continente, como Cuba, Venezuela y Nicaragua.

“¿Qué nos dice esto? Que la lucha no se da una sola vez, que debe ser permanente porque es una lucha de poder, y cuando alguien en el poder no tiene escrúpulos no le importa si al adversario tiene que eliminarlo de la peor manera posible”.

Hubo también menciones a la memoria de Magdalena Ruiz Guiñazú, recientemente fallecida, quien en vida también integró la CONADEP y tuvo una trayectoria destacada en la defensa de los derechos humanos.

La frase

“Aprendí que el discurso del odio destruye la política. No hay cómo negociar y la política es negociación. En la política hay que ceder, hay adversarios, no enemigos, y eso lo tenemos que seguir trabajando”, Graciela Fernández Meijide.

Video: Augusto Fernández Meijide, disponible en YouTube.