Durante el derrotero que llevó al General Perón a su definitivo retorno a la Argentina, el ex presidente brindó una muy recordada entrevista en la cual explicaba a su interlocutor cuales eran las diferentes fuerzas políticas que conformaban el espectro partidario de aquellos años; intrigado, el periodista preguntó sobre los peronistas: “Peronistas son todos” respondió en forma socarrona el general.
Resultado de una profunda crisis y desencanto con la política tradicional, el término Casta representó una eficaz figura utilizada para la caracterización de una clase política divorciada de la sociedad y asociada a prácticas reñidas con la transparencia en la utilización de los recursos públicos.
El cómico Beppe Grillo, líder del Movimiento Cinco Estrellas en Italia, y Pablo Iglesias, referente de la organización Podemos en España entre otros hicieron uso de esta expresión con el propósito de representar una alternativa electoral con pretensión fundacional y al mismo tiempo dotada de una narrativa demarcatoria de alguna frontera entre la “Gente” como expresión de un colectivo poseedor de alguna virtud cívica cuasi innata y la “Casta Política” como manifestación de la corrupción y el privilegio.
En Perú ha sido el ex presidente Pedro Castillo (2021-2023) quien ha hecho uso de la expresión “Casta económica y política”, aunque con menos frecuencia y fuerza.
La utilización del término Casta por parte del candidato Javier Milei, desde un registro de derecha extrema, en los comicios de 2023 adquirió especial capacidad performativa en el contexto de agotamiento de un ciclo político resultado del fracaso de las principales expresiones políticas del período posterior al 2001 y un prolongado proceso de frustraciones generadas por una élite política que no quiso, no supo o no pudo hacer realidad la consigna “con la democracia se come se cura se educa”.
En el caso particular del líder de la Libertad Avanza-LLA, el término Casta define a las diferentes expresiones de un viejo orden encarnado en una clase política tradicional “corrupta” y “parasitaria”, un empresariado prebendario y un sindicalismo con privilegios enfrentados a los “argentinos de Bien”. “Es imposible hacer una Argentina distinta con los mismos de siempre” fue el lema de campaña.
El éxito electoral de Javier Milei no se hizo esperar y el candidato triunfante en la segunda vuelta se transformó en el presidente de los argentinos a partir del 10 de diciembre de 2023.
Asistimos en este segundo año de gestión a una suerte de desgaste de la fórmula “Casta vs Argentinos de Bien” como principio legitimador de la gestión presidencial producto de diferentes iniciativas políticas desde el poder ejecutivo que vinieron a poner en cuestión esta estrategia discursiva; ejemplo de ello han sido la insistencia del gobierno en lograr la designación del cuestionado juez Ariel Lijo como integrante de la Corte Suprema de Justicia, la presencia de segundas líneas de la casta en la primera línea del gabinete nacional, el “confuso” episodio generado en torno a la moneda virtual $Libra y las denuncias sobre corrupción y existencia de mecanismos de financiación ilegal que podrían involucrar a personas del más íntimo circulo de confianza del presidente Milei.
¿La autoproclamada “nueva” casta reproduce vicios de la “vieja” élite política?
Podríamos cerrar estas líneas imaginando el siguiente diálogo entre el presidente y algún amigable interlocutor:
-Hay partidos de izquierda, de centro y de derecha….
-Pero ¿Y la Casta?
-Casta somos todos.
Publicado en Clarín el de septiembre de 2025.
Link https://www.clarin.com/opinion/casta-casta_0_IKJF1lTZkY.html








