Mientras continúan los trabajos para la búsqueda de posibles cadáveres en los trenes siniestrados en Adamuz (Córdoba) -de momento se ha identificado a 41 de los 43 fallecidos-, la investigación revela la existencia de muescas en las ruedas de los vagones anteriores al que descarriló y se han difundido nuevos audios sobre las comunicaciones entre el centro de Atocha y los trenes afectados.
Según ha explicado el ministro de Transportes, Óscar Puente, hay marcas en los «bogies» (la estructura que está debajo de la carrocería de los trenes integrada por ejes y ruedas) de los cinco primeros vagones del Iryo y es «posible» que los dos o tres trenes que circularon antes tuvieran «marcas similares».
Sin embargo, los trenes que pasaron más de una hora antes del accidente por ese tramo de la vía, por el contrario, no muestran en sus ruedas las muescas que sí presentan los que pasaron después, incluido el siniestrado.
Se trata de averiguar, según Puente, «si había algo en la vía o si era la propia vía que estaba empezando a romperse».
Detalles de los audios
También este miércoles se han conocido nuevos audios que desvelan que el centro de control de la estación de Atocha intentó contactar con el maquinista del Alvia, que posiblemente ya había fallecido.
Ante su falta de respuesta, pudieron hablar con la interventora, que, en estado de ‘shock’, informó de que tenía «sangre en la cabeza».
También se conoció el contenido de las primeras llamadas del maquinista del Iryo siniestrado al centro de control de Adif, y que muestran que no fue consciente del choque. En una primera avisaba que había sufrido un «enganchón», y en una segunda, realizada a los «tres o cuatro minutos», advertía de que había invadido la vía en sentido contrario, de que había heridos y un incendio.
El ministro Puente, por su parte, ha precisado que en los cinco primeros vagones del Iryo (descarriló el sexto) no se movieron ni las bandejas.
Rotura de carril o de soldadura, entre las posibles causas
El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Iñaki Barrón, ha apuntado que «lo que ahora parece más probable» es que pudiera haber una rotura de carril o de soldadura, y agentes de la Guardia Civil han localizado sumergida parcialmente en un arroyo la pieza del eje de un tren encontrada cerca del lugar del accidente e investiga si procede de uno de los trenes siniestrados y si puede arrojar alguna pista sobre las causas de la tragedia.
Por el momento continúan ingresadas en distintos hospitales andaluces 37 personas (33 adultos y cuatro niños), de las que nueve están en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). El total de atenciones sanitarias es de 123 (118 adultos y cinco menores). La cifra de altas hospitalarias se mantiene en 86.
También sigue suspendida la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid, Córdoba, Sevilla, Málaga, Huelva, Cádiz, Algeciras y Granada. Para intentar compensar la falta de servicio ferroviario, Air Europa e Iberia reforzarán sus frecuencias a Andalucía hasta el 2 de febrero.








