En un anexo de la ONU, Donald Trump, la primera ministra Mette Frederiksen y el primer ministro de Groenlandia Jens-Frederik Nielsen, firmaron un acuerdo de seguridad que permitirá reforzar la presencia militar estadunidense en la isla, para seguridad mutua
“Este acuerdo es bueno para Estados Unidos, es bueno para Groenlandia, Dinamarca, para la alianza de la OTAN y, por lo tanto, también es bueno para Europa”, dijo Frederiksen en declaraciones antes de que los líderes de los tres países lo firmaran.
El documento tiene como propósito enmendar y complementar el Acuerdo de Defensa de 1951, adaptándolo a los nuevos desafíos de seguridad en el Ártico y reforzando la cooperación militar y estratégica.
Puntos clave:
Objetivos y contexto: Facilita la defensa conjunta del área de la OTAN, Groenlandia y el continente americano, respetando el medio ambiente, los derechos y el estilo de vida del pueblo groenlandés, así como su derecho a la autodeterminación.
Compromiso de la OTAN: Las partes apoyan una mayor presencia, planificación y ejercicios de la OTAN en el Ártico. Se prohíbe que Estados ajenos a la OTAN establezcan instalaciones militares o mantengan presencia militar persistente en Groenlandia.
Áreas y bases de defensa: Permite a EE. UU. modernizar la Base Espacial Pituffik, establecer nuevas áreas de defensa en Narsarsuaq y Mestersvig, y proponer ubicaciones adicionales mediante un proceso de consulta estructurado. Además, prioriza la contratación de empresas groenlandesas para obras y servicios.
Acceso y movilidad: Otorga a EE. UU. amplios derechos de acceso y tránsito aéreo, terrestre y marítimo (incluyendo aguas territoriales) para sus fuerzas y embarcaciones.
Inversión extranjera y seguridad: Restringe el control, la influencia significativa o el acceso a información sensible (como infraestructura crítica y extracción de recursos) a inversores o Estados que no sean miembros de la OTAN, socios de la OTAN o de la Unión Europea.
Naturaleza permanente: El acuerdo no tiene fecha de caducidad. En caso de una futura independencia de Groenlandia, el Estado independiente deberá permanecer en la OTAN y asumir todas las obligaciones del acuerdo.
El acuerdo no entrará en vigor hasta que los parlamentos de las tres partes lo hayan aprobado.








