Internacionales | Febrero 13, 2018, 12 58am

Georgia vuelve a reclamar la extradición de Saakashvili

El exmandatario está imputado por cuatro delitos de corrupción





Las autoridades georgianas declararon hoy que Tiflis está esperando la extradición del expresidente Mijaíl Saakashvili, imputado en Georgia por cuatro delitos de corrupción y deportado ayer a Polonia desde Ucrania.
"Georgia no ha revocado la solicitud de extradición de Mijaíl Saakashvili (cursada a Polonia en 2017), ni piensa hacerlo", dijo a la prensa la ministra de Justicia, Tela Tsulukiani.
Saakashvili, acusado en Ucrania de intentar derrocar al Gobierno del presidente Petró Poroshenko, fue deportado ayer a Polonia tras ser detenido en un restaurante de Kiev.
La ministra indicó que Ucrania tenía dos opciones: extraditar al político a su país de origen o entregarlo a Polonia, donde Saakashvili "estuvo de visita" antes de ingresar ilegalmente en el territorio ucraniano, "y optó por lo segundo".
"La noticia (sobre la deportación de Saakashvili) es nueva y no podemos exigir a Polonia que reaccione con tanta prisa", señaló Tsulukiani.
Saakashvili, a su vez, ofreció hoy una rueda de prensa en Varsovia donde descartó solicitar asilo en Polonia y manifestó su deseo de regresar pronto a Ucrania.
"Quiero ser juzgado en Ucrania, donde Petró Poroshenko me tiene miedo, porque no soy una persona sobornable y nunca me he llevado bien con los oligarcas", afirmó.
"Por ahora estoy bajo la protección de la policía polaca y en los próximos días decidiré qué hacer", explicó el expresidente georgiano, quien aseguró que ni Georgia ni Ucrania tienen "serias acusaciones" en su contra.
El exmandatario, quien tras ser privado de nacionalidad en Georgia en 2015 se naturalizó ucraniano y fue gobernador de la región de Odessa, encabeza la nueva oposición a Poroshenko, que le retiró asimismo la ciudadanía ucraniana en julio de 2017.
Pese a ello, el político apátrida consiguió entrar en Ucrania en septiembre pasado, tras cruzar ilegalmente la frontera desde Polonia, e inició una gira por todo el país para denunciar la corrupción en las altas esferas de la política ucraniana y exigir la dimisión del Ejecutivo de Kiev. (EFE)