Bisagra | Febrero 03, 2018, 4 07pm

Boom Boom Kid modo Lost Chikitos

El multifacético músico se presenta mañana en Palermo Club





El eterno Boom Boom Kid regresará a los escenarios con Lost Chikitos, el proyecto surgido a partir de la tercera entrega de sus cuatro capítulos estacionales, “El disco de la primavera”, y que hará sonar mañana en el reducto porteño Palermo Club.
La presentación en la sala de Borges 2454 se desarrollará a partir de las 20, justo una semana antes del lanzamiento del cuarto capítulo estacional, “El disco del verano”, y tras la participación que esta noche tendrá en el festival Rock en Baradero.
Esta entrega primaveral, que publicó en noviembre pasado, cuenta con 15 canciones y pone a flor de piel el costado más trash, extremo y metal del cantante y compositor que irrumpió en los escenarios hace 29 años con Fun People, formación en la que ganó popularidad bajo el apodo de Nekro.
“Este proyecto, Lost Chikitos, parte de lo que es Las Cuatro Estaciones. Cada álbum individual genera dentro de lo que es Boom Boom Kid una sub-banda por disco, y en 'El disco de la primavera', la identidad de la música es más extrema”, cuenta el artista, identificado en su DNI como Carlos Rodríguez.
Con este cambio de tez que la banda transita, de modo camaleónico y de una experiencia a otra, fue presentado en mayo pasado “El disco del otoño”, grabado en formato de trío junto a Marcelo "Chelo" Vidal en batería, y Javier Marta en guitarras, con acordes luminosos, baladas, más introspectivo y bastante alejado de los gritos viscerales.
Tres meses después, en agosto, editó “El disco del invierno”, que sumó la participación de Flavio Cianciarulo (Los Fabulosos Cadillacs) en bajo al trío del trabajo anterior y que desde la portada colorida y eléctrica ya anticipaba que las canciones iban a ser más bailables que la edición de otoño, al tiempo que gradualmente se acercaría a un sonido más hardcore.
“El disco de la primavera” nace justo allí, en el ápice de la montaña rusa, con la adrenalina del abismo que explota desde el primer tema para dejarse caer por un agujero sin fin; el contraste en la portada, colorida e ingenua, con un mantel de flores que ocupa toda la extensión de la tapa y contratapa y sobre él, un gato extendido, elegante, blanco, y con heterocromia que añade belleza.
Este álbum, construido por el actual quinteto que comparten Nekro, “Chelo” Vidal (batería), Juan y Javier Marta (guitarras) y Darío "Pelado" López (bajo), es un arañazo coyuntural y responde al contexto socioeconómico del país, y si bien levanta la bandera de las libertades y abraza la naturaleza -como acostumbra en sus composiciones-, en esta ocasión asume una postura política sin lugar a metáforas.
“Estamos muy aburridos y como no tenemos televisión en la casa, inventamos este tipo de cosas, una nueva banda, nos reinventamos y salimos a la calle para enfrentar el gris local y poner color”, reflexiona el frontman que entra en conflicto cuando se lo invita a hablar de su arte.
“Para mí es muy difícil describir qué es mi música, está ahí, la dejo para que cada uno la evalúe como quiera, la interprete como quiera", reflexiona el hombre de los mil alias (Boom Boom Kid, Nekro, Il Carlo, Iniciales BB, Carlos Nekrophiliac o El Cítrico, etc.), cuya identidad creativa es, a valer por sus distintas producciones musicales, visuales, cinematográficas y literarias, heterogénea, inclasificable pero con su génesis -siempre- en las sensaciones.
Así, gran parte de las canciones de "El disco de la primavera" tiene su recitado previo, el poema interpretado por Nekro que contextualiza lo que luego se exorcizará a gritos, desahogo y descarga, como esa sensación de caída libre de la montaña rusa.
“Es lo que tenía ganas de decir en el momento, siempre es eso, y tenía que hacerlo con mucha urgencia, sin tanto preámbulo y de forma más explícita, quizá. De hecho, para esta obra, leo las letras antes de tocar la canción porque puede sonar a una onomatopeya cuando toco en vivo y queremos que se entienda aún más", agrega Nekro, quien es fiel al camino de la autogestión y escapa a las lógicas mercantiles de la industria.
En dicho sentido, despuntó: "A veces, uno puede decir muchas cosas pero si alguien quiere hacerse escuchar en el barullo no se distingue. Sí sirve para uno porque descarga y sabe lo que está cantando, lo que está haciendo o por qué lo está haciendo, si hay algo en mente se descarga, se saca de uno". Y esa descripción es una radiografía de cualquier tipo de encuentro que proponga el compositor.
A esto se sumará el cuarto y último álbum de esta travesía: “El disco del verano”, que saldrá a la luz el próximo viernes pero del que se puede encontrar en las redes su primer sencillo “Tengo mis sueños intactos” y que, por el adelanto, parece que mostrará una faceta más melódica con una impronta más afín al tradicional Boom Boom Kid.