Internacionales | Diciembre 07, 2017, 2 58pm

El futuro de Jerusalén no puede decidirse unilateralmente por ninguna nación, dice la IS

La Internacional Socialista se expide respecto de la decisión diplomática de los EE.UU.





El reconocimiento formal de Jerusalén como capital de Israel es un acto profundamente preocupante de los Estados Unidos que tendrá consecuencias devastadoras y de gran alcance para la búsqueda de la paz en el Medio Oriente. El profundo significado de Jerusalén como un sitio histórico sagrado para judíos, musulmanes y cristianos hace que su estatus final sea central para cualquier resolución duradera del conflicto israelí-palestino. Por lo tanto, el futuro de Jerusalén no puede decidirse unilateralmente por ninguna nación, un hecho que ha sido reconocido por la comunidad internacional y los anteriores presidentes de los EE. UU., tanto republicanos como demócratas.
 
La política exterior de la administración actual de los Estados Unidos se ha caracterizado por tomar decisiones unilaterales, con poca consideración por el consenso mundial, o por el resultado más amplio de tales acciones. El reconocimiento de Jerusalén como la capital de Israel, mientras continúa negando las legítimas demandas del pueblo palestino de un estado independiente, extingue cualquier noción de que los Estados Unidos actuara como un mediador confiable al legitimar la ocupación israelí de Jerusalén Este, que carecía – hasta hoy - de reconocimiento internacional y continúa violando el derecho internacional.
 
Después de varios años sin ningún progreso significativo, esta decisión casi acaba con la esperanza de que los esfuerzos diplomáticos puedan revivirse en el corto plazo, lo que agrava la tensión en la región y crea el potencial para disturbios y violencias renovados. La IS, aunque reconoce la ira y la frustración que muchos palestinos sentirán, insta a todos los que continúan comprometidos con una solución, a través de iniciativas diplomáticas y políticas.
 
El compromiso fundamental de la IS con una solución de dos estados para Israel y Palestina permanece sin cambios, aunque las voces de las partes de ambos lados que trabajan por la paz han sido invadidas hoy. La IS ha pedido reiteradamente el reconocimiento inmediato e incondicional del Estado de Palestina en las fronteras de 1967, con Jerusalén Oriental como su capital, incluso en su XXV Congreso a principios de este año cuando hizo un llamamiento a todos los gobiernos que aún no lo habían hecho para reconocer Palestina como aporte a la paz entre israelíes y palestinos. La IS reitera este llamado hoy e insta a todos los gobiernos que persiguen un resultado pacífico a este conflicto de larga data, a que reconozcan ahora al estado palestino, demostrando así que la comunidad internacional en general continúa comprometida con la solución dos estados, poniendo fin a la ocupación israelí y alcanzar una paz justa y duradera basada en el derecho internacional.