Internacionales | Octubre 29, 2017, 12 11am

El oficialismo se impuso en Islandia

Los conservadores obtuvieron un 25 por ciento de los votos, pero no alcanzó la mayoría necesaria para gobernar





Los conservadores del oficialista Partido de la Independencia ganaron las elecciones anticipadas celebradas el sábado en Islandia con el 25,3 % de los votos, una vez escrutado cerca del 95 % de los sufragios.
No obstante, el partido del primer ministro de Islandia, Bjarni Benediktsson, depende de acuerdos con varias fuerzas de centro para formar gobierno, al no conseguir la mayoría necesaria de 32 de los 63 escaños en el Parlamento.
Los conservadores lograron 16 bancas pero cayeron 3,7 puntos y perdieron cinco diputados, pero aun así vencieron al Movimiento de Izquierda Verde, que se ubicó segundo y mejoró los resultados de hace un año con el 16,9 % y 11 escaños, uno más.
La tercera posición fue para la Alianza Socialdemócrata, que duplicó sus apoyos hasta el 12 % y obtuvo 7 bancas, según reportaron las agencias de noticias EFE y DPA.
El Partido Centrista, una nueva fuerza liderada por el ex primer ministro Sigmundur David Gunnlaugsson, logró ingresar al Parlamento con el 10,9 % de los votos y también 7 diputados, una décima más que su antigua formación política, el Partido Progresista, que consiguió no obstante 8 escaños.
Gunnlaugsson debió renunciar en abril de 2016 luego que la investigación denominada Panamá Papers reveló que había depositado casi 4 millones de dólares en bonos de bancos islandeses en una sociedad en las Islas Vírgenes.
El Partido Pirata cayó del 14,5 % al 9,2 % y pasó de 10 a 6 diputados; y el Partido del Pueblo, una nueva fuerza de corte ultranacionalista, obtuvo el 6,9 % y 4 diputados.
En tanto; el Partido Reformista, una de las fuerzas que gobernaba en coalición con los conservadores, se quedó en el 6,7 %, casi cuatro puntos porcentuales menos.
El tercer integrante de la extinta coalición de gobierno, Futuro Brillante, perdió sus cuatro diputados y apenas superó el 1 %, muy lejos de la barrera mínima del 5 %, por lo que quedó fuera del Parlamento.
Fue Futuro Brillante el que provocó hace un mes la ruptura de la coalición de gobierno con los conservadores y el Partido Reformista al descubrirse que el primer ministro había ocultado que su padre recomendó que le fuera "restituido el honor" a un amigo suyo condenado por pederastia.
De este modo, el nuevo Parlamento contará con la cifra récord de ocho fuerzas políticas, tras los comicios en los que unos 248.000 islandeses estaban habilitados para acudir a las urnas.
Los conservadores -que han ganado todos los comicios menos uno desde que el país se separó de Dinamarca en 1944- hicieron valer su condición de fuerza hegemónica y las buenas cifras macroeconómicas para lograr un triunfo claro, a pesar de los escándalos que han rodeado a Benediktsson.
Bjarni Ben, como se lo conoce en Islandia, proclamó la victoria de su partido mientras se desarrollaba el escrutinio, aunque admitió que no será fácil formar una coalición de gobierno.
Minutos antes, la líder del Movimiento de Izquierda, Katrín Jakobsdóttir, había mostrado también su intención de liderar un Ejecutivo.
Sin embargo, el avance del bloque de izquierda no alcanza a compensar la caída de su aliado, el Partido Pirata, por lo que necesitarán de al menos una formación de centro para intentar gobernar sin los conservadores, en un país donde no hay tradición de gobiernos en minoría.
Aunque las fuerzas de centroderecha tienen mayoría en el recuento provisional, las conversaciones postelectorales aparecen aún más complicadas que las de hace un año, cuando se necesitaron 10 semanas y cuatro rondas entre los distintos partidos para formar gobierno, que resultó ser el más breve en la historia de Islandia, apenas nueve meses.
Islandia, ubicada en el extremo noroeste de Europa, tiene una renta per cápita de 40.543 euros, la octava más alta del mundo, según la OCDE, y una tasa de desempleo de un 3%, la segunda más baja de Europa, según los datos de 2016 del FMI.