| Septiembre 10, 2017, 4 15am

Carolina Mera: “Nos divide un estilo diferente de hacer gestión”

La candidata a decana conversó con Nuevos Papeles para contar las principales propuestas de su espacio político para la Facultad de Ciencias Sociales, planteando las diferencias con la gestión actual.

Autor: Luciana Berman





La Facultad de Ciencias Sociales está a menos de 24 horas de iniciar un proceso electoral que pretende ser histórico. Por primera vez luego de 12 años se disputa el decanato con la presentación de dos listas de profesores. El candidato del oficialismo (Lista 10-Construyendo Sociales) es Glenn Postolski, actual decano en búsqueda de la reelección, que es acompañado por las carreras de Ciencias de la Comunicación y Trabajo Social. Por la Lista 8-Sociales x Venir se presenta Carolina Mera, Directora del Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Facultad, a quien apoyan las carreras de Ciencia Política, Sociología y Relaciones del Trabajo.
En esta entrevista, Mera explica las posturas políticas y académicas que motivan a Sociales x Venir, el motivo de la ruptura con el espacio de Postolski y el diferencial de una fórmula completamente femenina que, en caso de una victoria, la convertiría en la primera decana mujer de la Facultad de Ciencias Sociales luego de 29 años de historia.
 
Es la primera vez luego de 12 años que hay una competencia real en la Facultad de Ciencias Sociales para la renovación de las autoridades. ¿Por qué es posible que profesores que tienen identidades similares en torno a la política nacional compitan en listas separadas en la Facultad?
No creo que sea correcto establecer una relación lineal entre la política nacional y la política de la Facultad. De hecho, si uno ve en la historia de Sociales, tanto en las elecciones competitivas a decanato, que no tienen que ver con posicionamientos político-ideológicos a nivel nacional, sino también puede verse en las alianzas que han conducido la Facultad en este último tiempo, siempre conformadas por espacios diferentes a nivel nacional. Entonces, no creo que sea algo nuevo, me parece que en realidad esto es parte de las dinámicas de hacer política en la Universidad.
Lo que finalmente articula las propuestas de la Facultad son reclamos, desafíos, propuestas que uno tiene en función de la Facultad misma. Después, lo que va a dividir a nivel nacional son posicionamientos político-ideológicos hacia el afuera, por ejemplo, cómo concebimos la educación pública y la producción de conocimientos: si como un bien mercantilizado o un bien público. Hay posicionamientos que tienen que ver con posturas ideológicas que creo que en la Facultad, más allá de las distintos partidos o colores políticos, los compartimos todos los grupos que han ido articulando distintas alianzas en diferentes momentos: la democracia como forma organizativa y básica, el respeto por los derechos humanos, la educación pública como derecho, la perspectiva de género y la necesidad de profundizar esas políticas, la construcción del conocimiento crítico o al servicio de ciertos procesos de inclusión o de desarrollo social. Me parece que esto no es lo que finalmente divide las aguas adentro de Sociales.
Sociales siempre se gobernó en alianzas entre muchos grupos distintos que se ponían de acuerdo, lo que hay en esta elección es una disputa por el liderazgo de esas alianzas.
¿Cuál fue, entonces, el motivo de la ruptura con el espacio que ocupa hoy el oficialismo?
Nosotros tenemos un diagnóstico que hemos elaborado a partir de haber formado y formar parte de la gestión: todos los espacios políticos que hoy son Sociales x Venir ya estaban en ella. Alternativa Académica en la carrera de Ciencia Política y la Lista 10 de Sociología y la Lista 1039 venían participando de lo que era la Lista 10 de la Facultad. Ese es justamente el ejemplo de cómo lo que divide no es una cuestión que tiene que ver con lo nacional, sino un estilo diferente de hacer gestión. Entiendo que para algunos sectores, en este momento, les sirva ponerlo en el plano de la disputa nacional, les conviene electoralmente posicionar mi candidatura como si fuera en el universo de Cambiemos y el macrismo. Definitivamente, tiene que ver con una estrategia electoral.
Sociales siempre se gobernó en alianzas entre muchos grupos distintos que se ponían de acuerdo, lo que hay en esta elección es una disputa por el liderazgo de esas alianzas. Siempre los decanos llegaron con alianzas de distintos grupos y carreras, no hay un corrimiento politico-ideologicos, lo que hay es un corrimiento de cómo se va a gestionar.
¿Cuáles son las propuestas de tu espacio que propone una alternativa a la gestión actual?
El diagnóstico que realizamos fue bastante crítico: tenemos que mejorar la calidad institucional de la Facultad, me refiero tanto a estructuras administrativas como crear criterios y espacios públicos y trasparente en la toma de decisiones, espacios más participativos, profundizar la calidad del cogobierno, mejorar el funcionamiento del Consejo Directivo y las relaciones entre este y las carreras. Hay trabajo que hacer que tiene que ver con lo institucional, con la trasparencia en el sentido de dar a conocer las decisiones que se toman y cómo se toman, quiénes participan en esa toma de decisiones. Creemos que es necesario convocar, ampliar y promover más la participación. Ese es uno de los aspectos fundamentales, la calidad institucional.
No hay energía desde esta gestión. Creemos que necesita un envión nuevo, tanto en lo académico como en integrar más las carreras.
También creemos que la Facultad necesita un envión en la producción de conocimiento, de lo que hacemos. Hoy está marginada y muy autocentrada, la institucionalidad tiene que crear los dispositivos para que los investigadores, docentes, graduados y estudiantes puedan producir y participar de otros ámbitos, sea desde las empresas, el Estado, movimientos sociales o diferentes colectivos de acuerdo a la temática que cada uno trabaje. Para poder entrar en contacto con esos espacios, la Facultad tiene que contribuir. Hoy se hace pero de forma completamente individual, dependiendo exclusivamente de la buena voluntad de algún profesor o graduado. No hay energía desde esta gestión.
Creemos que necesita un envión nuevo, tanto en lo académico como en integrar más las carreras. Tenemos cinco carreras, dos institutos y los profesorados y nadie sabe lo que hace el otro, no han habido actividades de integración con fines temáticos y metodológicos; no hay una facultad integrada, seguimos siendo un conjunto de carreras que vamos cada uno por su lado y creemos que esto le saca mucha potencialidad a Sociales. Si nosotros lográramos avanzar hacia la integración, podríamos ver mucho más.
Además, la Facultad tiene un tinte inhóspito que se ha ido profundizando estos años: no hay un comedor universitario, no hay una sala de profesores como la gente, no hay una biblioteca a la cual acercarse a pedir material. Sociales no es un lugar que invite a participar o involucrarse. El estudiante cursa y se va, el profesor lo mismo. Entones ¿cómo hacemos de este edificio y de esta Facultad una comunidad? Tenemos el edificio único, ahora hay que hacer la Facultad. Es decir, juntarnos, conocernos, pensar creativamente cosas, crear instancias institucionales que nos habiliten eso. Después, desarrollar una comunidad, un sentimiento, una identidad, unos objetivos pero algo que vaya más allá de compartir una experiencia momentánea de formación.
Nosotros lo tenemos tan internalizado que no nos damos cuenta, pero que la universidad se cogobierne es un hecho fundamental para la vida nuestra de todos los días.
¿Por qué las elecciones universitarias son tan importantes?
Nosotros creemos en la democracia universitaria y valoramos mucho el cogobierno y la capacidad que tenga esta institución de autogobernarse, por lo tanto es fundamental participar, elegir a nuestros representantes, y por eso también es importante esta elección. No nos tiene que dar miedo la competencia, no está mal, es parte de la democracia. El cogobierno y la capacidad de gobernarnos forman parte de la disputa del liderazgo. Las elecciones son importantes porque vuelven a redoblar la apuesta por una universidad que se gobierna coparticipativamente con sus claustros y que apuesta a la democracia. Es muy importante. Nosotros lo tenemos tan internalizado que no nos damos cuenta, pero que la universidad se cogobierne es un hecho fundamental para la vida nuestra de todos los días. 
Volviendo a las primeras veces: es la primera vez que se presenta una fórmula completamente femenina para el decanato y el vice decanato (Ana Catalano de Relaciones del Trabajo). ¿Qué implicancias tiene esta novedad en relación a la participación femenina en la política, en la academia y en la política-académica?
Argentina vive un momento interesante de las mujeres: nosotras como seres políticos estamos construyendo escenarios, cambiando cosas, exigiendo derechos y una cantidad de elementos que se ven a nivel nacional. También se ve en la Facultad. De, hecho tuvimos varias vicedecanas, varias secretarias y dirigimos los institutos de investigación hace varios años: Mabel Thwaites Rey en el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe y yo en el Instituto de Investigaciones Gino Germani. La fórmula de Sociales x Venir entra en sintonía con lo nacional porque la Facultad está presente en un movimiento en ese sentido y hay mujeres muy potentes en las Ciencias Sociales: Dora Barrancos está llevando adelante batallas tremendas en todo lo que tiene que ver con los derechos de las mujeres investigadoras, por ejemplo. Hemos tenido y tenemos decanas en otras facultades: Mónica Pinto en Derecho, Graciela Morgade, en Filosofía y Letras, Nélida Cervone en Psicología y Cristina Arranz en Farmacia y Bioquímica. Con todo, Sociales nunca tuvo una decana mujer en 29 años. No es que no hay mujeres porque hay mujeres en la política universitaria, mujeres en la vida política de nuestra Facultad. Entonces esta fórmula es parte de un proceso que ya se viene dando. Es un proyecto muy ambicioso porque mi experiencia me dice que hay una forma distinta de hacer política, se generan espacios con más mujeres y estoy convencidísima de que puede ser algo muy bueno para la Facultad.
Si bien planteaste una diferencia entre la política nacional y la política universitaria, sí es cierto que hay un compromiso desde la universidad con la realidad política, social y cultural nacional. ¿Cuáles son esos compromisos que mueven a Sociales x Venir en cuanto al compromiso nacional?
Todos los espacios que conforman Sociales x Venir están comprometidos en trabajar por la universidad pública: una universidad pública masiva y de calidad pero también estamos comprometidos con la universidad como parte de un sistema mayor, el sistema universitario y el sistema de ciencia y técnica. Gran parte de la investigación que se produce en el país se produce en las universidades, entonces no nos da lo mismo lo que suceda en el sistema científico y, en ese sentido, la universidad tiene que tener un rol fundamental en su defensa. Hoy estamos viviendo un plan de ajuste en los sistemas científicos que está impactando de forma directa en nuestros jóvenes investigadores y docentes. El espacio de Sociales x Venir tiene un posicionamiento en ese sentido porque no nos da lo mismo que en vez de entrar 900 personas al CONICET entren 400, porque de esos 400 puede haber casi 30 de nuestra Facultad. Estamos hablando de jóvenes formados con doctorados de cinco años, posdoctorados de dos años, que pasaron evaluaciones muy estrictas, evaluaciones de pares, externas en distintas instancias. Con los investigadores y becarios siempre decimos que no debe haber ninguna persona más evaluada en la Argentina que un investigador del CONICET, porque evalúan además en una categoría una vez al año, en algunas cada dos años más las evaluaciones de pares y de plenarias. No digo que esas evaluaciones sean lo mejor, más bien somos críticos de ese sistema. Pero es cierto que, en este caso, está quedando afuera gente muy formada, con mucha capacidad creativa, entonces nosotros tenemos un posicionamientos claro de defender la educación pública, defender sistemas nacionales en tecnología y esto está en sintonía con un modelo de país. Un modelo de país que no piensa en la ciencia y que no piensa en la universidad pública es un país para unos pocos, es un modelo excluyente que sólo apunta a tener una porción reducida de su población incluida. Hablo de educación y ciencia porque es el tema que nos atañe, pero esto tiene que ver también con el trabajo, la salud, la vivienda y los derechos en general. Creo que Sociales x Venir tiene claramente un compromiso con la ampliación de derechos, que van desde derechos humanos, sociales y laborales, pero también derechos de las minorías, el matrimonio igualitario, la ley de identidad de género, la ley migratoria, la ley de salud mental, la ley de medios; hay una cantidad de derechos que tienen que ver con la calidad de vida, con una cultura ciudadana, con un fortalecimiento de la democracia que están contemplados en este proyecto de Facultad, más allá que después lo pueda encarnar un partido político nacional de una manera u otra.